Hay pétalos que hablan en voz baja. Susurro Carmesí nace de ese instante en el que una flor parece detener el tiempo.
El colgante está modelado a mano en arcilla polimérica, trabajado pétalo a pétalo, y sellado con una fina capa de resina transparente que protege la textura sin restar ligereza.
La base metálica es de acero quirúrgico 316L, con recubrimiento PVD dorado: un acabado hipoalergénico, resistente y pensado para conservar su color y su elegancia con el paso del tiempo.
Incluye cadena dorada, igualmente hecha con acero quirúrgico, de 60 cm. y un alargador para ajustarlo a diferentes alturas según la ocasión.
Cada unidad es distinta a su manera: ninguna flor tiene exactamente la misma caída ni la misma vibración. Por eso forma parte de una microserie reponible, creada en pequeñas cantidades para mantener su esencia artesanal.


